EL IMAN: Como lo hemos venido comentando, ahora con Ponencia que ya radicada para el primer debate, El IMAN “Impuesto Mínimo Alternativo Nacional”, surge como respuesta para superar el desajuste estructural del Impuesto sobre la Renta aplicable a las personas naturales. El desajuste estructural del impuesto, obedece a que, en la legislación actual, se contempla una serie de beneficios tributarios orientados a un sector de la población de altos ingresos que han perforado la base gravable, afectando gravemente la estructura de éste impuesto volviéndolo inequitativo y regresivo.

Por tanto, se afirma en el proyecto de Ponencia, que EL IMAN, responde a esta necesidad y mediante la adopción de un mínimo de tributación en cabeza de los contribuyentes de altos ingresos, garantiza el cumplimiento del principio de solidaridad establecido en el artículo 1° de la Constitución Nacional, y la aplicación real de los principios de justicia y equidad en relación con el deber ciudadano de contribuir al financiamiento de los gastos e inversiones del Estado en condiciones de justicia. Bajo estos postulados, el Impuesto Mínimo Alternativo Nacional –IMAN- asegura una tributación mínima en cabeza de las personas naturales residentes en el país sobre sus ingresos brutos.

En este sentido, EL  IMAN, a diferencia del sistema ordinario de tributación, se aplicará sobre una base gravable que resulta de restar, del total de ingresos brutos obtenidos por la persona natural en el año o periodo gravable, los dividendos y participaciones recibidas como no gravadas en su calidad de socio o accionista de sociedades, el valor de las indemnizaciones en dinero o en especie que se reciban en virtud de seguros de daño, y los aportes obligatorios al sistema general de seguridad social a cargo del empleado.

De este resultado solo se acepta deducir, los siguientes pagos:

  1. Los pagos catastróficos en salud efectivamente certificados no cubiertos por el plan obligatorio de salud, POS, de cualquier régimen, o por los planes complementarios y de medicina prepagada, siempre que superen el 30% del ingreso gravable del contribuyente en el respectivo año o período gravable.
  2. El monto de las pérdidas sufridas en el año originadas en desastres o calamidades públicas, declaradas y en los términos establecidos por el Gobierno Nacional.
  3. Los aportes al sistema de seguridad social cancelados durante el respectivo periodo gravable, sobre el salario pagado a un empleado o empleada del servicio doméstico.
  4. El costo fiscal de los bienes enajenados, siempre y cuando no formen parte del giro ordinario de los negocios.

 

A la anterior base gravable se aplica la tasa del impuesto a la renta mediante la adopción y aplicación de tarifas progresivas, considerando, que para ingresos mensuales inferiores a $3.350.000, el impuesto a la renta seria de cero pesos ($0). Este sistema de base gravable y tarifa de impuesto, es mínimo y alternativo, es decir, la persona natural primero depura su base gravable y aplica la tarifa conforme al sistema ordinario o tradicional, y después lo compara con EL IMAN, y el impuesto a pagar, debe ser el mayor de los dos. Es decir,  EL IMAN tiene efectos subsidiarios con respecto del cálculo del Impuesto mediante el sistema ordinario de depuración, en el caso de que este último resulte inferior al cálculo del IMAN. Los principios de equidad y progresividad de este sistema, se concretizan en la aplicación de tarifas reducidas y progresivas que garantizan una carga tributaria que consulta la verdadera capacidad contributiva sobre el ingreso y no sobre el gasto.

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